Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.
— Fragmento de En el principio, Blas de Otero
Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
— Fragmento de En el principio, Blas de Otero
Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que el cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
¡esto es amor!, quien lo probó lo sabe.
pero
cómo
podría haber sabido
que el mundo
nació espacio
que el tiempo
es
una enfermedad
de las cosas
— Fragmento de Día de niebla con caballo, Ramón Minieri
Te acuerdas cuando a saltitos de rayuela íbamos de tu vereda
al cielo.
— Fragmento de Calcé las sandalias azules, Yolanda I. Garrafa
antes que la muerte disolviera
sus pupilas y delegara en mis ojos
el dolor de mirarme devastada
por la ausencia.
— Fragmento de Kodak, María Teresa Andruetto
Te sacaste el vestido, la campera,
te sacaste la blusa, las hombreras,
te sacaste el turbante, la remera,
te sacaste el corpiño, la bolsita de mijo,
te miraste al espejo y me miraste
y yo vi tu pecho crudo, las costillas
al aire, y después tu corazón
como una piedra, fuerte y fatal
como una piedra.
— Fragmento de Desnuda en la tienda, María Teresa Andruetto
Te queda rico, dijo, te queda de novela. — Fragmento de Desnuda en la tienda, María Teresa Andruetto
Somos nosotros los que vamos
bajo la lluvia, pero parece
que nadie fuera,
que nos hubiéramos hecho de aire
entre las lengas.
— Fragmento de Lapataia/94, María Teresa Andruetto
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.
— Fragmento de Arguye de inconsecuentes el gusto y la censura de los hombres que en las mujeres acusan lo que acusan, Sor Juana Inés de la Cruz