“Hubo una discusión. Batman-papá hablaba de socializar el conflicto, todos los sujetos sociales involucrados tenían que tomar conciencia de la amenaza y ser parte activa en la defensa de la ciudad: terminaba la era de los superhéroes solitarios, el protagonismo tenía que ser de la gente. Robin-Maira dudaba. Algo en las palabras de Batman-papá no llegaba a convencerla y entonces cambió el eje del debate y le reprochó el giro ideológico que suponía el hecho de que ahora estuviera a favor de Ciudad Gótica cuando según sus antiguas convicciones debería estar del lado de los cubanos. En su defensa, Batman-papá dijo que eso no era tan así, que si bien había cambiado el vestuario, la idea era siempre la misma: defender a la gente de la mafia porque los cubanos esos eran, antes que nada, mafiosos. Y cuando yo atiné a decir que decidiéramos algo rápido porque los tipos ya empezaban a salir hacia su objetivo, Robin-Maira volvió a cambiar de rumbo y le reprochó a Batman-papá todos sus años de ausencia.”
—Fragmento de Los topos, Félix Bruzzone